Presentación







Uno de los aspectos prioritarios en toda sociedad es la educación, el fenómeno educativo es tan amplio y complejo que se realiza desde instancias distintas, familia, instituciones educativas, cultura, religión, medios de comunicación, Estado y sociedad, etc., le dan todo sentido a este; por tal motivo, y al ser tan diverso, es necesario que exista la orientación en todo proceso educativo, esta se conceptualiza desde el punto de vista de Vélaz de Medrano (1988) como el “conjunto de conocimientos, metodologías y principios teóricos que fundamentan la planeación, diseño, aplicación y evaluación de la intervención psicopedagógica preventiva, comprensiva, sistémica y continuada que se dirige a las personas, las instituciones y el contexto comunitario, con el objeto de facilitar y promover el desarrollo integral de los sujetos a lo largo de las distintas etapas de su vida, con la implicación de los diferentes agentes educativos (orientadores, tutores, profesores y familia) y sociales.



Dicha orientación, de manera general en todo nivel educativo tiene por objetivo en el educando (Borda, 2001):

  • Desarrollar al máximo su personalidad.
  • Conseguir la orientación de sí mismo.
  • Comprender y aceptarse a sí mismo.
  • Alcanzar la madurez para la toma de decisiones educativas y vocacionales.
  • Desarrollar habilidades de adaptación.
  • Conseguir un aprendizaje óptimo en los años de escolaridad.

Además, puede vislumbrarse desde distintas perspectivas, tales como (Borda, 2001):

  • Apoyo con el propósito fundamental de prevenir, mejorar o solucionar los problemas y obstáculos a los que el hombre se enfrenta.
  • Ayuda personalizada o altamente individualizada a estudiantes o personas que se ven invadidos por las preocupaciones en su vida normal.
  • Como el llegar a conocerse a sí mismo y al mundo, consiguiendo la identidad personal y experiencia de los contenidos del entorno y del medio, donde la persona vive para llegar a la madurez.


En concreto, es un proceso continuo que proporciona al alumno las herramientas necesarias para un óptimo desarrollo psicológico, social, emocional, físico, intelectual y académico, características con la finalidad de que logre el conocimiento de si mismo y una adecuada adaptación al momento social que vive, dichas características se describen de la siguiente manera (Borda, 2001):

  • Desarrollo psicológico: comportamiento del ser humano en el medio ambiente.
  • Desarrollo social: el individuo vive inmerso en una sociedad regida por leyes y normas, las cuales han de ser conocidas por el ser humano para establecer relaciones interpersonales con los que le rodean.
  • Desarrollo emocional: todos aquellos sentimientos, ya sean positivos o negativos, que influyan en el comportamiento del individuo.
  • Desarrollo físico: aquellas características y rasgos físicos que conforman a un individuo, implica un cuidado de todos los órganos y partes que conforman el cuerpo.
  • Desarrollo intelectual: todas las capacidades como la lógica, memoria, retentiva que permiten al alumno desarrollar el pensamiento.
  • Desarrollo académico: tiene que ver con el aprovechamiento y desempeño del alumno en las diferentes actividades escolares, así como las dificultades que presenta, tales como rezago educativo, reprobación de asignaturas, etc.

Por otro lado, el proceso de orientación forma parte de la labor educativa y, por tanto, es tarea de todos los profesionales que intervienen en educación. De manera directa corresponde al profesor, tutor y al departamento de orientación (si existe) de cada centro; pero requiere también de un conjunto de actuaciones y medios técnicos que solo se garantizan mediante el funcionamiento eficaz de equipos psicopedagógicos que apoyen la labor diaria de los docentes (MEC, como se citó en Martínez, 2006).


Con base en esto, en el presente foro se atiende cómo la orientación educativa brinda apoyo al aprendizaje de los alumnos, padres de familia y docentes en los distintos niveles de educación (inicial, primaria, secundaria, media superior y superior), por lo que se invita a consultar los distintos apartados del mismo que fundamentan esta relación orientación—aprendizaje.


Referencias.

Borda G. K. (2001). La relación orientador–alumno en el proceso de la orientación educativa en la educación secundaria: estudio de caso en la Esc. Sec. No. 24 Moisés Sáenz. [En línea] UNAM. http://132.248.9.195/pd2001/296633/Index.html

Martínez P., M. (2006). La orientación educativa en la educación primaria. Necesidad de definir un modelo y un marco de actuación funcional. [En línea] EOE.
https://rodin.uca.es/bitstream/handle/10498/7785/33194877.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Vélaz de Medrano U., C. (1988). Orientación en la intervención psicopedagógica. Conceptos, modelos, programas y evaluación. Ajibe.





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